La SGAE achaca las iras contra el canon al bajo nivel cultural de los españoles, sus propios empleados solicitan una auditoria al Gobierno, las peluquerías catalanas piden a sus clientes que lleven su música consigo, y la guerra no parece tener fin. Una guerra propuesta por una entidad privada que pretende y consigue el cobro de remuneraciones por el mero hecho de disponer de equipos de radio o televisión en locales, negocios y vehículos y que no tiene miedo a cobrar en actos y actividades de carácter benéfico o gratuito. Lo triste es que, como la misma Comisión Nacional de la Competencia ha afirmado, lo recaudado se reparte entre muy poquitos; además de que, como algún programa de radio se ha atrevido a decir, las emisoras ya pagan el canon y el usuario final que es la peluquería, por ejemplo, estaría por tanto exento de tal pago. La Asociación Española de Internautas y la Asociación de Usuarios de Internet, con la campaña “El canon mata la cultura“, quieren sensibilizar sobre “lo que hacen los políticos y también los jueces”, porque estos últimos “permiten que sea una entidad de gestión privada la que decida quién puede escuchar la radio y cuánto cuesta”. Con esta campaña han invitado a los internautas a que se descarguen las esquelas colocadas en su página, e incluso que les envíen sus propias versiones, y que las pongan en restaurantes, bares, peluquerías, tiendas y otros espacios, además de en la red. El mensaje esta claro, otros ya pagan el canon por nosotros, y además, si lo que les preocupa es si hacemos una copia en un disco, perdonen señores, pero ¿recuerdan que llevan anticopy? Evidentemente hay medios para saltarse las normas, pero no deben ser ustedes los primeros, o eso es de suponer. Se debe proteger al autor, pero a todos los autores, sean de la SGAE o no, por medios legales e igualitarios. Ojalá eso sea algún día posible.
12 feb
Esquelas contra el canon
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